Cargadores

Potencia ideal para cargar coches eléctricos: guía para empresas

Instalar más potencia de la necesaria encarece la instalación sin aportar nada; instalar menos deja la flota sin operativa. Explicamos cómo calcular el tiempo de carga, qué ofrece cada tipo de cargador y por qué para la mayoría de pymes el punto óptimo está en 7,4 u 11 kW.

Sergio León 6 min de lectura
Puntos de recarga instalados en el aparcamiento de una empresa

Con la adopción del coche eléctrico en el ámbito empresarial surge una pregunta muy concreta: ¿qué potencia necesito en mis instalaciones?

No es una cuestión menor. Instalar más potencia de la necesaria encarece la obra y la factura sin aportar nada; instalar menos deja la flota sin operativa por las mañanas. Vamos a acertar.

Qué es la potencia de carga

Se mide en kilovatios (kW) y define cuánta energía se transfiere a la batería por unidad de tiempo. En pocas palabras: a mayor potencia, menor tiempo de carga.

El cálculo es sencillo: divide la capacidad de la batería entre la potencia de carga. Un ejemplo: una batería de 50 kWh cargada a 3,7 kW necesita unas 13,5 horas para una carga completa.

Con un matiz importante: la potencia no es constante. La velocidad se reduce por debajo del 20 % y por encima del 80 % de carga, y las temperaturas —muy frías o muy calientes— también la limitan. Algunos vehículos incorporan gestión térmica avanzada para optimizar el proceso.

Tipos de cargador y su potencia

La tabla superior resume las cuatro categorías. Los apuntes que importan para una empresa:

El enchufe Schuko (2,3 kW) es accesible, pero su baja potencia y el riesgo de sobrecalentamiento lo hacen inviable para un uso regular en entorno profesional. Sirve como emergencia, nada más.

El wallbox en corriente alterna (3,7 - 22 kW) es la solución estándar: segura y eficiente para el parking de la empresa. Su límite real lo marcan dos cosas: si tu instalación es monofásica o trifásica, y la potencia que tengas contratada.

Los puntos públicos en alterna (7,4 - 22 kW) son un buen complemento para empleados o vehículos en ruta durante la jornada.

Y la carga rápida en continua (50 - 350 kW) resuelve los viajes largos y las urgencias — con una advertencia que veremos enseguida.

La potencia recomendada para una flota

Como norma general conviene priorizar la carga en corriente alterna, la llamada carga lenta. Somete a menos estrés a la batería, lo que alarga su vida útil, y es la opción más eficiente en un entorno donde los vehículos están parados durante horas: la jornada laboral o la noche.

Dicho esto, hay un matiz interesante: algunos vehículos modernos están diseñados para cargar principalmente en continua a alta potencia y muestran una degradación mínima, gracias a sistemas avanzados de gestión térmica y estrategias de carga optimizadas.

El error de cálculo más frecuente

Conviene subrayarlo: la velocidad real de carga siempre está limitada por la potencia máxima que acepte el vehículo. Si tu coche carga a 120 kW en continua, no aprovechará un cargador de 350 kW. Antes de dimensionar la instalación, mira las especificaciones de los coches, no las del cargador.

Tres factores a considerar

  1. Capacidad del cargador interno del coche: cada vehículo tiene su límite en alterna y en continua.
  2. Infraestructura eléctrica de tu empresa: determina la potencia máxima disponible para los puntos.
  3. Condiciones externas: la temperatura ambiente afecta a la eficiencia, sobre todo en carga rápida.

Cómo decidir la potencia adecuada

Analiza tus patrones de uso reales:

  • Autonomía diaria: ¿cuánta energía necesitan recargar tus vehículos para cubrir sus trayectos habituales?
  • Tiempo disponible para cargar: si los coches están parados varias horas, 7,4 kW u 11 kW puede ser más que suficiente y bastante más económico. Si necesitas rotación rápida, valora los 22 kW.
  • Presupuesto: tanto la instalación como las tarifas eléctricas asociadas a potencias mayores.

Carga de baja potencia: pros y contras

A favor: menores costes iniciales de instalación y menos agresiva con la batería, lo que prolonga su vida útil.

En contra: tiempos de carga más largos, poco prácticos si los vehículos deben estar disponibles rápido. Y los modelos con baterías grandes —más de 400-500 km de autonomía— requerirán periodos de carga muy extensos.

¿Hay ayudas disponibles?

A fecha de este artículo, no. El Plan MOVES III fue cancelado y no existe un programa estatal activo ni para instalar puntos de carga ni para comprar vehículos eléctricos. Tanto el sector como el Gobierno esperan un nuevo paquete de ayudas similar, así que conviene confirmar la situación vigente antes de presupuestar. El histórico del programa está en subvenciones para vehículos eléctricos.

Qué gana tu empresa instalando puntos de carga

  • Ahorro en combustible: reducción significativa de los costes operativos de la flota.
  • Imagen corporativa innovadora y sostenible.
  • Reducción de la huella de carbono.
  • Independencia: dejas de depender de la disponibilidad de la red pública.
  • Atracción de talento y clientes comprometidos con la sostenibilidad.
  • Valor añadido: puedes ofrecer carga a empleados y visitantes.

Conclusión

La potencia ideal depende de tu operativa, pero el patrón se repite: aunque 2,3 kW sirva de emergencia, la mayoría de las pymes encuentra el mejor equilibrio en un wallbox de 7,4 u 11 kW, entre tiempo de carga, practicidad y coste de instalación.

Antes de decidir, evalúa los patrones de conducción, la capacidad de las baterías de tu flota y las posibilidades de tu instalación eléctrica. Qué equipo concreto elegir lo comparamos en los mejores cargadores de coche eléctrico.

En EV-Renting te asesoramos para instalar los puntos de carga que tu negocio necesita, y podemos incluirlos en la cuota. Consulta nuestras soluciones de recarga o contacta con nuestro equipo.

Tipos de cargador, potencia y tiempo de carga
TipoPotenciaTiempo de cargaPara qué sirve
Enchufe doméstico (Schuko) 2,3 kW Más de 20 horas en baterías grandes Emergencias o cargas muy esporádicas. Inviable para uso profesional regular
Wallbox en corriente alterna 3,7 - 22 kW De 2-3 h (a 22 kW) a 12-14 h (a 3,7 kW) Uso diario en el parking de la empresa. La opción estándar para flotas
Punto público en alterna 7,4 - 22 kW De 2 a 8 horas Complemento durante la jornada laboral o en ruta
Carga rápida en continua 50 - 350 kW De 18 a 60 minutos al 80 % Viajes largos de negocio o recargas urgentes

Preguntas frecuentes

¿Qué potencia necesito para cargar coches eléctricos en mi empresa?

Para cargas diarias sin prisa en una flota de tamaño medio, 7,4 kW por punto suele ser suficiente. Si la rotación de vehículos es alta o necesitas cargar más rápido, conviene subir a 11 kW o 22 kW por punto, siempre que tu instalación eléctrica lo permita. Para reparto o logística con carga ultrarrápida, habría que valorar potencias superiores a 50 kW.

¿Cómo se calcula el tiempo de carga?

Dividiendo la capacidad de la batería entre la potencia de carga. Un ejemplo: una batería de 50 kWh a 3,7 kW necesita aproximadamente 13,5 horas para una carga completa. Ojo, porque la potencia no es constante: se reduce por debajo del 20 % y por encima del 80 % de carga, y las temperaturas extremas también la limitan.

¿Es mejor la carga lenta o la rápida para una flota?

En general se recomienda priorizar la carga en corriente alterna, la llamada carga lenta: somete a menos estrés la batería y contribuye a una mayor vida útil del vehículo. Es lo más eficiente en entornos de empresa donde los coches están parados durante periodos largos, ya sea la jornada laboral o la noche.

¿Aprovecharé un cargador de 350 kW?

Solo si tu coche lo admite. La velocidad real siempre está limitada por la potencia máxima que acepte el vehículo: si tu modelo carga a 120 kW en continua, un cargador de 350 kW no te dará más. Es el error de cálculo más frecuente al dimensionar infraestructura.

¿Qué factores debo tener en cuenta al planificar la instalación?

Tres. La capacidad del cargador interno de cada coche, que fija su límite en alterna y en continua. La infraestructura eléctrica de tu empresa, que determina la potencia máxima disponible. Y las condiciones externas, ya que la temperatura ambiente afecta a la eficiencia, especialmente en carga rápida.

¿Hay ayudas para instalar puntos de carga en pymes?

A fecha del artículo, no. El Plan MOVES III fue cancelado y no hay un programa estatal activo para la instalación de puntos de carga ni para la compra de vehículos eléctricos. Tanto el sector como el Gobierno esperan un nuevo paquete de ayudas similar, así que conviene consultar la situación vigente antes de presupuestar.

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